La Feria Europea de Teatro para niñas y niños (FETEN), fue inaugurada el domingo 1 de Marzo de 2009 por “El Patito Feo”, en el Teatro Jovellanos de Gijón, con un teatro a rebosar.
Así lo vio el diario “El COMERCIO” del Lunes 2 de Marzo de 2009:
El Ballet de Carmen Roche abrió ayer las funciones en el Teatro Jovellanos. / LUIS SEVILLA
`El Patito Feo´ del Ballet de Carmen Roche, inauguró Fetén en el Teatro Jovellanos ofreciendo un espectáculo lleno de imaginación, talento y sensibilidad.
LA LETRA, CON PLACER ENTRA
Ya se sabe que Hans Christian Andersen nos quiso engañar con el título de 'El patito feo', y a estas alturas todos sabemos que acabará siendo un formidable cisne. En el Ballet de Carmen Roche, que inauguró Fetén (Feria Europea de Teatro para Niños y Niñas) en la tarde de ayer sobre las tablas del Teatro Jovellanos, la hermosura resplandece desde el principio, por más que se siga el guión establecido por el aleccionador cuento clásico.
De pedagogía, ha hablado también en las vísperas Carmen Roche. De la necesidad de llevar espectáculos dignos a la sensibilidad de los niños. Y su versión de 'El patito feo' reúne todos esos ingredientes.
El transporte narrativo respetuoso, la dignidad de una obra concebida con imaginación y talento, la sensibilidad que separa el rábano de las hojas y no cae nunca en la gazmoñería. Y la amenidad festiva en el eje.
Salen los polluelos del cascarón de unos huevos que para entendernos podríamos llamar huevos Kinder, y el arco iris de las luces, con predominio de los colores pastel, inunda la tarima con el juego de la vida, aunque nuestro protagonista se vaya sintiendo algo ajeno a tanta celebración.
Los movimientos son clásicos y el repertorio gestual de los bailarines se dibuja con la misma precisión que se desplazan los pies.
La luz cenital y su arandela nos muestran la tristeza del patito feo, al que un gato malo tira de las orejas.
La música y el acompañamiento corporal oscilan entre la rebelión y la duda.
Pero pronto el clasicismo dejará sitio para otras contorsiones trepidantes, en esta composición llena de energía y cromatismo. Irrumpen el hip-hop y el breakdance, pletóricos de fuerza y ganas de hacerle cosquillas a los sentimientos. E incluso se pondrá a prueba una cama elástica circense, pruebas para superar la metamorfosis de nuestro patito.
La combinación de ritmos y escuelas se realiza con tanta agilidad como prestancia, servida por un cuerpo de baile sincrónico en su espontaneidad, en el que figuraron los chicos de 'Fama. ¡A bailar!': Lorena, Hugo, Quique y Alex.
No sé si los reconocieron los chiquillos. Lo cierto es que abrían los ojos como platos. Y aplaudieron a rabiar. La letra, con placer entra.